En una entrevista con Franca Morabito, Vicepresidenta de Maahsa, nos abrió las puertas para recorrer el camino de una compañía que nació hace más de un siglo y que hoy continúa creciendo con la participación de la tercera, cuarta y quinta generación de una misma familia.
A lo largo de la conversación, repasó los momentos que marcaron la evolución de la empresa, desde sus orígenes como un molino de arroz sobre la calle Capitán Figari (frente al Santuario Nacional del Sagrado Corazón de Jesús) hasta convertirse en una de las industrias nacionales más importantes del país, con presencia en siete categorías de consumo masivo, siendo parte de más de 12.000 clientes a nivel país y una creciente expansión hacia mercados internacionales bajo la norma ISO 9001 garantizando los parámetros de gestión de calidad. Un recorrido que demuestra que mantenerse vigente durante más de cien años requiere mucho más que una buena idea: exige visión, capacidad de adaptación y una cultura basada en el trabajo y la mejora constante.
La conversación también permitió conocer más acerca de una empresa familiar que apostó desde siempre por la calidad como su principal valor diferencial. Franca explicó cómo Maahsa logró construir marcas sólidas que hoy forman parte de la vida cotidiana de miles de paraguayos y da fuentes de trabajo directo a más de 450 familias. Entre sus marcas se encuentra Mapex, el primer insecticida paraguayo, que no solo lidera su categoría, sino que se convirtió en un verdadero ícono nacional gracias a la confianza de generaciones de consumidores por medio de la calidad y su imagen representativa de la Abuelita. “La abuelita no solo combate insectos, sino también simboliza el cuidado y amor que construye un hogar” expresaba Franca.
“En ningún país de América una marca de insecticidas es líder en su medio local, excepto en Paraguay, donde Mapex es premiado por 15 años consecutivos”
Además, compartió su visión sobre el presente y el futuro de la industria paraguaya, la importancia de fortalecer la producción nacional, competir con estándares internacionales y demostrar que los productos hechos en Paraguay pueden destacarse por su innovación, seguridad y excelencia. También reflexionó sobre la necesidad de promover una competencia leal, impulsar la formalidad empresarial y seguir generando oportunidades de empleo para cientos de familias paraguayas.
Maahsa actualmente exporta de manera sostenida para países de la región gracias a la mano de obra optimizada. Uruguay, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Panamá, Nicaragua y próximamente México, son los mercados donde el estándar de calidad nacional posa firme y en constante expansión, siendo propulsor también para otras marcas.
Con la mirada puesta en los próximos años, Franca mencionó del compromiso de Maahsa con la investigación, el desarrollo constante y la incorporación de nuevas tecnologías para responder a consumidores cada vez más exigentes, sin perder la esencia que convirtió a la empresa en un referente de la industria nacional.
Una conversación cercana que invita a conocer la historia, los valores y la visión de una familia empresaria que, después de más de cien años, continúa escribiendo uno de los capítulos más importantes de la industria paraguaya, demostrando que el verdadero éxito no se construye de un día para otro, sino generación tras generación.