Los intervinientes incautaron más de 1,3 kg de clorhidrato de cocaína pura (equivalente a unas 6.500 dosis) y más de 3 kg de cocaína tipo crack (entre 18.000 y 20.000 dosis), además de dosis de marihuana.
Durante los procedimientos se decomisaron armas de fuego, cerca de G. 10 millones en efectivo —producto de la venta de estupefacientes—, vehículos y objetos de valor como relojes de alta gama.
Los investigadores explicaron que los sospechosos no operaban como vendedores finales, sino en un “segundo escalón” como proveedores mayoristas que surtían a los microtraficantes del área central.
Las personas detenidas durante las intervenciones quedaron a cargo de la Fiscalía, mientras que los teléfonos celulares decomisados serán peritados para avanzar en la identificación de otros implicados.