Osmar comentó que abonaron la suma de 15 millones de guaraníes por un servicio que prometía incluir comida, DJ, grupo musical y decoración. Apenas horas antes de la ceremonia, la organizadora les comunicó por mensaje que supuestamente había recibido amenazas de muerte y dejó de responder. Al llegar al local de eventos, los novios descubrieron que no se había preparado nada para ellos; sin embargo, gracias a la solidaridad de los dueños del establecimiento, pudieron realizar un festejo improvisado en una cancha sintética trasera para recibir a sus invitados.
Tras la denuncia policial, la mujer fue localizada por las autoridades en la zona de Carapeguá. La fiscalía descartó cualquier tipo de secuestro o amenaza real en su contra, señalando que la mujer huyó por cuenta propia. Aunque se abstuvo de declarar oficialmente en la audiencia, la fiscal del caso indicó que Jara incurrió en numerosas inconsistencias durante sus explicaciones preliminares, por lo que se ha solicitado su prisión preventiva ante la gravedad de los hechos.
La magnitud del esquema quedó al descubierto tras la creación de un grupo de WhatsApp denominado “Estafados por Patricia Jara”, el cual ya reúne a más de 20 parejas afectadas. Muchas de las víctimas relataron que confiaron en ella debido a los precios accesibles y a las fotos de eventos previos que publicaba en redes sociales. Mientras se espera una determinación judicial, las víctimas manifiestan su preocupación por recuperar el dinero invertido, especialmente aquellos que tienen fechas de boda próximas y ya han entregado importantes sumas como seña.