Un perro llamado Polar, que cumplía una función de compañía y apoyo para un niño con Trastorno del Espectro Autista (TEA), murió tras recibir 11 disparos en Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú. La familia denuncia como presunto responsable al asistente fiscal Fredy Cristaldo y sostiene que este habría exigido dinero para entregar el cuerpo del animal.
Según los datos de la denuncia, Polar escapó accidentalmente de su vivienda e ingresó a una propiedad vecina, donde habría causado la muerte de una oveja. Posteriormente, el perro fue encerrado en una habitación, donde recibió varios disparos hasta morir.
“Meten al perro en una habitación y ahí es donde empiezan a dispararle... hasta el tiro número 11 no logran matarlo”, relató Héctor Rubín, director de Defensa Animal, al referirse al ensañamiento contra el animal.
La familia también denunció que el presunto responsable condicionó la entrega del cuerpo del animal al pago de una suma de dinero.
La Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal intervino en el caso y realiza gestiones para el seguimiento legal. El equipo jurídico de la institución, bajo la coordinación del director jurídico, Dr. Marcelo Etienne, busca avanzar con las diligencias correspondientes.
La institución también intentó comunicarse con la fiscala Noelia Montanía, asignada a la causa, para obtener información sobre el estado de la investigación y confirmar si se dispusieron medidas cautelares contra el denunciado.
El caso se encuentra sujeto a las actuaciones de las autoridades competentes, que deberán determinar las circunstancias del hecho y las eventuales responsabilidades penales.