El mundo de la música paraguaya se encuentra de luto tras la confirmación del deceso de Quemil Yambay, quien falleció a los 87 años aproximadamente a las 00:40 de la madrugada en su hogar. El artista venía atravesando una situación de salud compleja que se agravó desde el pasado 30 de diciembre, cuando sufrió su quinto accidente cerebrovascular (ACV). Según los reportes, su cuadro clínico empeoró progresivamente hasta derivar en una septicemia, la cual fue la causa final de su muerte mientras se encontraba en su cama.
Cumpliendo con un pedido que el músico había hecho en vida, su familia ha organizado un último adiós abierto a toda la ciudadanía en su vivienda ubicada sobre la calle Guarania N.° 1851 casi Ytororo, en la ciudad de Fernando de la Mora. En el lugar se ha montado un escenario para ubicar el ataúd junto a sus objetos más significativos, entre los que destacan su icónica guitarra, su poncho y la camiseta del club Guaraní, institución de la cual era un ferviente seguidor. Allegados y amigos lo recordaron como un hombre profundamente vinculado a la cultura popular, destacando que incluso en sus momentos más difíciles de salud mantuvo su espíritu alegre y tarareaba melodías.
Yambay, reconocido como el “comandante de la música paraguaya”, deja un legado invaluable tras haber sido distinguido por la UNESCO como Tesoro Humano Vivo y patrimonio humano vivo. A lo largo de su trayectoria, fue autor de piezas fundamentales del cancionero popular como “Lidia Mariana” y “Areko Cuatro Kuña”, marcando una tendencia única con el estilo Purahéi Jahe’o.
Su partida es considerada un golpe fuerte para la identidad nacional, ya que fue un artista que logró trascender generaciones, siendo admirado tanto por el pueblo de “tierra adentro” como por la juventud actual.