Carlos Daniel Ruiz Díaz Garcete, de 24 años, ingresó el pasado 21 de agosto al Hospital Distrital de Ñemby debido a un cuadro de fiebre. Según relató su madre, María Garcete, el joven llegó al centro asistencial por sus propios medios y se encontraba lúcido.
“Yo le llevé a mi hijo caminando, habla, se ríe... él estaba bien así, lúcido”, manifestó la mujer durante una entrevista en el programa Buenos Días Paraguay de NPY.
La situación del paciente cambió luego de tres días de internación. De acuerdo con el relato de su madre, Carlos Daniel comenzó a presentar rigidez corporal, dejó de hablar y permaneció inconsciente. “Después de tres días de internación él se endurece, no habla, prácticamente está en coma”, señaló Garcete.
Posteriormente, la familia recibió una advertencia relacionada con los medicamentos que estaban siendo administrados al joven. La madre afirmó que una enfermera le manifestó: “Pero este medicamento no es para él, ninguno de los medicamentos no es para él”.
Garcete explicó que ella había comprado los medicamentos indicados en la farmacia y los entregaba al personal del hospital para su administración. Según su relato, otra enfermera habría señalado posteriormente que se produjo una equivocación con uno de los medicamentos suministrados.
Ante el deterioro de su estado de salud, Carlos Daniel fue trasladado al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (INERAM), en Asunción, donde ingresó a terapia intensiva.
La madre informó que el joven permaneció en estado crítico y posteriormente comenzó a mostrar signos de recuperación. “Anteayer se despertó pero estaba medio confuso, él no sabe qué pasa, mareado... ni a mí me reconocía”, relató.
Según la información proporcionada por la familia, los médicos del INERAM retiraron la sonda alimentaria y el paciente pudo volver a alimentarse por sus propios medios. Posteriormente, fue trasladado de terapia intensiva a una sala común.
Garcete manifestó que, pese a la evolución favorable de su hijo, busca una explicación sobre lo ocurrido durante su internación en el Hospital de Ñemby. “Él se iba caminando, hablaba, y de repente se quedó inmóvil”, afirmó la madre.
La familia aguarda un informe médico oficial y resultados de análisis adicionales antes de definir las acciones que adoptará.