El Gobierno reforzó su ofensiva contra el grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) mediante la difusión de identidades y recompensas para capturar a integrantes considerados clave dentro de su estructura.
El operativo es coordinado por el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), que apunta a desarticular el primer anillo operativo y frenar el relevo generacional detectado por inteligencia.
Las autoridades mantienen una recompensa de Gs. 1.000 millones por datos que conduzcan a la captura de Liliana Elizabeth Villalba Ayala y Manuel Cristaldo Mieres, considerados líderes históricos activos. En un segundo nivel figuran otros miembros con montos inferiores, mientras que seis reclutas recientes tienen precios individuales fijados por el Estado.
Entre los nuevos nombres sobresale Ernesto Daniel Villalba (21), identificado como comandante actual y heredero del abatido Osvaldo Villalba. Informes oficiales sostienen que el joven ya integra el núcleo de mando, reflejando una estructura con fuerte componente familiar.
Los reportes también advierten sobre la presencia operativa del grupo en zonas de Canindeyú y el Reserva Natural del Bosque Mbaracayú, donde se registraron ataques y enfrentamientos recientes.
En respuesta, el comisario Juan Pereira, representante de la Policía Nacional en Antisecuestro, confirmó bloqueos de cuentas vinculadas a víctimas y la instalación de controles estrictos en rutas estratégicas para impedir pagos de rescate y facilitar capturas. Sobre todo, las autoridades se comprometen a brindarle una contención y protección a toda la familia de la persona privada de su libertad.