Un megaoperativo encabezado por el Ministerio de Justicia y la Policía Nacional permitió incautar 500 teléfonos celulares durante una requisa general en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo. La intervención movilizó a más de 250 efectivos policiales, quienes inspeccionaron todos los pabellones del penal.
El procedimiento se realizó tras detectarse que la cárcel era el principal foco de llamadas extorsivas y estafas telefónicas del país. Las investigaciones del Departamento de Cibercrimen permitieron rastrear las comunicaciones delictivas hasta el establecimiento penitenciario.
Al momento del operativo, la penitenciaría albergaba a 2.040 personas privadas de libertad. El director de Institutos Penales, coronel retirado Rubén Peña, confirmó el decomiso de los dispositivos.
Además de los celulares, fueron incautados cargadores, armas blancas y otros objetos de fabricación casera. Peña indicó que el procedimiento fue planificado de manera conjunta entre el Ministerio de Justicia y la Policía Nacional.
Las autoridades sostienen que el operativo busca desarticular las redes de extorsión que operaban desde el interior del penal. El Ministerio de Justicia anunció que reforzará los controles para impedir que las cárceles sean utilizadas como centros de operaciones del crimen organizado.