22 sept 2026

Juan Martín Villaalta convirtió su pasión por los perros en un particular oficio

Juan Martín Villaalta, de Ypacaraí, convirtió su pasión por los perros en un oficio. Su particular método de paseo sin correas dentro de un predio privado ganó notoriedad en redes sociales, aunque destaca que en la vía pública los animales deben llevar correa.

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En las inmediaciones de Ypacaraí, en una estancia de la zona, Juan Martín Villaalta (35) desarrolla diariamente una particular rutina junto a una jauría de 12 perros. Los animales recorren el predio en libertad, bajo la guía de Villaalta y sin necesidad de utilizar correas.

Villaalta comenzó a dedicarse al cuidado y paseo de perros luego de quedar sin trabajo en 2022, cuando cerró la empresa en la que trabajaba, en un rubro ajeno al ámbito canino. A partir de entonces, sus propios animales de nombres Marcelo y Bárbara, marcaron el inicio de una actividad que posteriormente se convirtió en su oficio.

Los vecinos de Ypacaraí comenzaron a notar el comportamiento de ambos perros durante los paseos y a consultar a Villaalta sobre su manejo. Con el tiempo, el boca a boca hizo que más propietarios recurrieran a él.

“Yo soy el líder de la manada. Hago que ellos me sigan. El paseo es libre, disfrutamos todos”, explicó Villaalta al referirse a su método de trabajo.

La jornada comienza con el traslado de los animales en un motocarro acondicionado para su transporte. El turno de la mañana se extiende hasta las 12:30 horas, mientras que el de la tarde comienza a las 15:00 y finaliza a las 18:00 horas, dependiendo de las condiciones climáticas.

Durante los recorridos en la estancia, los perros tienen acceso al arroyo del predio. Según Villaalta, los animales se hidratan al llegar y vuelven al agua al finalizar el paseo, antes de regresar a sus hogares.

Aunque permite que los perros corran libremente dentro del predio privado, Villaalta sostiene que en la vía pública deben utilizar correa. Considera que este elemento es fundamental para prevenir accidentes y situaciones de riesgo, incluso cuando se trata de animales acostumbrados a obedecer órdenes.

La actividad de Villaalta comenzó como una alternativa laboral tras la pérdida de su empleo, pero posteriormente adquirió mayor notoriedad a través de las redes sociales. El impacto de los videos sobre sus paseos con la manada generó una respuesta que, según relató, llegó a emocionarlo hasta las lágrimas.

Actualmente, Villaalta continúa con su rutina entre Ypacaraí y la estancia, donde combina el cuidado, la socialización y el paseo de los perros que están bajo su responsabilidad.

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