El Departamento de Migraciones anunció el refuerzo de los controles en los puestos fronterizos del país. La medida busca detectar y prevenir posibles casos de trata de personas antes de la salida del territorio nacional.
El jefe de análisis de datos de Migraciones, Lucas Kasiañuk, explicó el nuevo sistema de perfilamiento aplicado a viajeros. Los funcionarios realizan entrevistas personales a personas que presenten indicadores considerados de riesgo.
Entre los factores evaluados se encuentran la frecuencia de viajes, destino, duración de estadía y vínculos en el extranjero. El control inicia desde el ingreso del ciudadano a la zona primaria de los puestos migratorios.
Los agentes analizan la documentación, respuestas y comportamiento durante la entrevista. También verifican si el destino corresponde a rutas identificadas como de riesgo para la trata de personas.
El protocolo incluye la revisión de la compra de pasajes y posibles ofertas laborales en el exterior. Cuando existen dudas, el viajero es derivado a una inspección secundaria para una evaluación más detallada.
“Tenemos preguntas para poder ahondar más y de acuerdo a eso obtener datos para evaluar si hacemos una derivación o no a una revisión secundaria”, señaló Kasiañuk.
Migraciones señaló que estas acciones buscan fortalecer la prevención contra redes de explotación internacional. El objetivo es proteger a potenciales víctimas y mejorar los mecanismos de control en las fronteras nacionales.