El Instituto de Previsión Social (IPS) central atraviesa una crisis marcada por el deterioro de su infraestructura y la falta de insumos básicos. Ascensores fuera de servicio, sanitarios clausurados por suciedad y pasillos colapsados reflejan el estado de la institución.
En este escenario emerge la historia de Don Miguel Ángel Cabañas (79), del barrio Trinidad, Asunción. El adulto mayor acude diariamente al IPS en busca de Tamsulosina (medicamento para tratar la hiperplasia benigna de próstata), fármaco que no recibe desde hace cinco meses.
“El IPS no tiene (el medicamento), entonces me siento acá todas la mañanas y cuando pasa un visitador médico le pido”, expresó el paciente.
“Es imposible para mí pagar entre Gs. 108.000 y Gs. 186.000”, lamenta el paciente con evidente angustia. Don Miguel permanece en los pasillos esperando a médicos o visitadores en busca de alguna muestra gratuita del medicamento.
“Yo vivo solo, todos mis hermanos ya murieron”
“Todas las mañanas vengo, solamente si llueve no vengo”, señaló. A pesar de su edad, debe subir a pie las escaleras debido a que los ascensores no funcionan.
La situación se replica en otros pacientes, como trasplantados renales que no acceden a fármacos vitales como el Tacrolimus (medicamento para prevenir el rechazo de órganos trasplantados).
Don Miguel pide a las autoridades una respuesta urgente ante lo que describe como un sistema que lo obliga a sobrevivir dentro de un hospital en ruinas.
“Le pido al señor Isaías Fretes (titular del IPS) por favor si se puede, que me dé por lo menos muestras médicas, porque el producto es caro”, concluyó Don Miguel.