Unos 600 médicos especialistas estarían presentando sus renuncias al sistema sanitario público en el Ministerio de Salud, en medio de reclamos relacionados con las condiciones laborales y la falta de insumos para la atención de pacientes. La situación afecta, entre otros servicios, al Hospital Nacional de Itauguá.
La Dra. Rosanna González cuestionó la respuesta del Gobierno ante la salida de los profesionales y señaló que la situación podría afectar a más de 800 pacientes mensuales. También criticó la propuesta de establecer una carrera profesional con un proceso de financiación previsto a cinco años. “¿Cómo se pretende resolver un problema con una solución a largo plazo?”, expresó.
Entre los especialistas que anunciaron su salida se encuentra el Dr. Argüello, cirujano pediátrico con 16 años de trayectoria y unas 4.000 operaciones realizadas. El profesional denunció dificultades relacionadas con la disponibilidad de insumos para procedimientos quirúrgicos.
“Tenemos el equipo laparoscópico, pero no tenemos clips; la pinza no aprieta los clips”, manifestó. También cuestionó el manejo de los recursos: “La plata hay dónde se roba”.
“Ya salí de la pobreza y no tengo miedo de volver ahí”
Nota relacionada: “Tenemos que dar la cara por un sistema deficiente”: médicos cumplen quinto día de huelga
La Dra. Norma Ruíz, jefa de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Nacional de Itauguá, también expuso las dificultades que enfrenta el servicio. Afirmó que en determinadas ocasiones los profesionales deben adquirir insumos con sus propios recursos.
“Sí, nosotros compramos insumos porque cuando llega un niño crítico que puede morirse, una hora de terapia tiene 30% más de posibilidades de morir”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó la compra de jeringas de 50 cc por Gs. 5.000, mientras que, según indicó, el Ministerio de Salud las registra a Gs. 1.500. “Si nosotros no tenemos la mortalidad tan elevada, no es por el Ministerio, es por nosotros, como dice esa música nuestros pechos serán las murallas”, sostuvo Ruíz Díaz al referirse al esfuerzo del personal médico para sostener la atención de los pacientes.
Entre los profesionales que presentaron su renuncia también figuran anestesiólogos pediátricos con años de experiencia en el sistema público. Uno de los casos corresponde a un especialista con 25 años de servicio, cuya salida habría influido en otros profesionales del área.
“Ya no podemos sostener más la desidia de un Gobierno que hace años nos ignora, es muy duro”, manifestó la médica.
“Se hace muy difícil trabajar así y seguir salvando vidas”
Los médicos sostienen que las renuncias responden principalmente a las condiciones laborales y a las dificultades para disponer de los insumos necesarios para desarrollar sus funciones. La salida de los especialistas genera un escenario de incertidumbre para la continuidad de determinados servicios médicos en el sistema público.