El caso de Luz, trabajadora y sostén de su familia, expone un grave hecho de atropello y omisión de auxilio ocurrido cerca de las 23:35 horas del último miércoles.
La víctima se dirigía a su lugar de trabajo para cumplir su turno nocturno cuando fue embestida desde atrás al frenar en un semáforo en rojo. El impacto la arrojó al pavimento, provocándole una doble fractura en el brazo, mientras el conductor responsable huyó del lugar.
Testigos identificaron el vehículo como un Volvo gris, cuyo conductor no prestó asistencia y se dio a la fuga. Una pareja que presenció el hecho intervino de inmediato, alertando a la policía, solicitando una ambulancia y contactando a familiares.
“Yo lo único que recuerdo de ese momento fue un gran golpe, incluso intenté levantarme... mi brazo estaba con una doble fractura”, expresó Luz.
La víctima fue trasladada al Hospital del Trauma pese a contar con seguro del IPS, donde denunció demoras en la atención médica. “Me quedé unas dos a tres horas aproximadamente (en el Hospital del Trauma), donde ni siquiera me inyectaron algún calmante, yo estaba llorando de dolor”, indicó.
“Que quedé ahí shockeada, llorando”
Según su testimonio, permaneció entre dos y tres horas sin recibir analgésicos y fue sometida a manipulaciones sin anestesia. “Con dolor, sin anestesia, sin nada, yo gritando y llorando”, concluyó la víctima.
Actualmente imposibilitada de trabajar, enfrenta un escenario económico crítico al ser el único sustento de su hogar. La víctima exige que el responsable se presente ante la justicia, mientras continúa su recuperación física.