El adolescente de 16 años fue atado a un árbol con cables por sus propios padres en la zona de Toledo Cañada, Capiatá, luego de ser sorprendido robando diversos objetos de su casa. El joven, que padece una adicción a las drogas, habría sustraído cables, focos y hasta las puertas del domicilio, que se encontraba temporalmente deshabitado, con el fin de vender los materiales y financiar su consumo. Ante la imposibilidad de contenerlo, utilizaron la fuerza para retenerlo y dieron aviso a la policía a través del sistema 911.
La familia había realizado esfuerzos extremos para ayudar al menor, incluyendo una mudanza a la ciudad de Itauguá con el objetivo de estar cerca de un centro de rehabilitación donde el joven pudiera seguir un tratamiento. Sin embargo, el adolescente abandonó nuevamente el hogar y regresó a la vivienda anterior en Capiatá para continuar con los hurtos.
Según el reporte policial de la Comisaría 59, el padre fue alertado por vecinos de que su antigua casa estaba abierta y, al llegar, constató que su propio hijo estaba desmantelando la propiedad.
Actualmente, el menor se encuentra en la Comisaría a disposición del Ministerio Público para prestar declaración.