Los desconocidos habrían llegado a bordo de un vehículo y con un objeto contundente forzaron la entrada del comercio tras cerca de media hora sin que nadie se percate.
Cámaras de seguridad muestran cómo los sospechosos encapuchados se llevan el botín.
Los afectados presumen que los sujetos conocían las instalaciones porque se dirigieron directamente en los sitios donde se encontraban los artículos con más valor.
En total se alzaron con productos por un valor de G. 20 millones.