Durante la jornada, los permisionarios impidieron el ingreso a la administración del mercado central de San Lorenzo, manifestando su hartazgo ante lo que califican como un estado de abandono total. Aseguran que el lugar carece de una coordinación eficiente y de servicios esenciales como fumigación periódica y mantenimiento eléctrico.
Además, señalaron la supuesta existencia de “planilleros”, funcionarios que ocupan cargos y perciben salarios sin realizar tareas efectivas mientras el mercado colapsa por falta de gestión. La situación alcanzó un punto de alta tensión cuando Soledad Sosa, representante del sector de comedores, increpó directamente al director administrativo por la falta de insumos básicos de limpieza para combatir olores nauseabundos y excrementos de animales en áreas donde se manipulan alimentos.
Sosa denunció que, a pesar de estar al día con sus pagos, sus reclamos han sido ignorados sistemáticamente bajo la excusa de falta de “caja chica” o personal disponible. Según su testimonio, incluso pedidos sencillos como la reposición de luminarias tomaron meses de súplicas y solo fueron atendidos tras realizar denuncias públicas en redes sociales.
Por su parte, el director administrativo del mercado rechazó las acusaciones de “planillerismo”, asegurando que todo el personal marca su asistencia y cumple con sus funciones. Defendió la gestión municipal argumentando que las labores de limpieza y arreglo son constantes, pero que existe una fuerte limitación presupuestaria debido a que el 80% de los más de 2000 permisionarios no paga sus impuestos ni el canon mensual.
Según el funcionario, esta falta de recaudación es el principal motivo por el cual no se pueden atender con mayor celeridad las falencias del mercado San Lorenzo.