Una comerciante ingresó a un local para reclamar la devolución de prendas de vestir a una presunta “bolsonera”.
Tras el reclamo inicial, se generó una discusión y una confrontación física entre vendedoras. Durante la gresca, desde el propio local solicitaron que la pelea continuara fuera del establecimiento para no afectar a los clientes.
Mientras las comerciantes peleaban entre sí, la presunta responsable del robo habría aprovechado la confusión para retirarse del lugar.
El establecimiento emitió un mensaje aclarando que su intervención buscó proteger a colaboradores y clientes, rechazando que personas de otros comercios ingresen a su local para confrontar físicamente.