Durante su intervención, Netanyahu citó el libro Las lecciones de la historia (1968), de los historiadores Will y Ariel Durant, para argumentar que la fuerza moral no es suficiente por sí sola para garantizar la supervivencia de un Estado
La frase que detonó la polémica fue: “La historia demuestra que, desafortunada e tristemente, Jesucristo no tiene ventaja sobre Genghis Khan”.
El mandatario profundizó en esta idea señalando que, ante un enemigo implacable, si uno es lo suficientemente fuerte y poderoso, “el mal se convierte en bien y la agresión se convertirá en moderación”.
Según reportan diversos medios internacionales, estas declaraciones fueron interpretadas por sectores de la opinión pública y líderes religiosos como despectivas hacia la fe cristiana, al comparar a una figura de paz y moralidad con uno de los conquistadores más sanguinarios de la historia.
La polémica se produce en un contexto de alta sensibilidad debido a los recientes bombardeos iniciados el pasado 28 de febrero y la cooperación militar entre Israel y Estados Unidos.