La mañana de este viernes 15 de mayo, en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, los pasillos de llegada se transformaron este Día de la Madre en un escenario de abrazos, lágrimas y reencuentros largamente esperados.
Entre maletas y rostros agotados por vuelos interminables, las familias volvieron a unirse después de años marcados por la distancia.
Una mujer llegada desde España, donde reside hace 23 años, protagonizó uno de los momentos más emotivos al reencontrarse con su madre de casi 82 años, luego de dos años sin verse. “Es por ella que estoy aquí”, expresó entre lágrimas la hija.
Pese a perder una conexión aérea y sufrir el extravío de sus equipajes, aseguró que nada tenía más valor que volver a abrazar a quien considera “lo más maravilloso y valioso del mundo”.
La mujer recordó el sacrificio de su madre, viuda desde los 48 años y responsable de criar sola a cinco hijos con honestidad y esfuerzo. “Me enseñó, el valor de trabajar duro y salir adelante con mucha honestidad”.
“De esos hijos ha hecho grandes profesionales y personas honestas”
Historias como esta reflejan el dolor silencioso de miles de madres paraguayas que soportan la ausencia de sus hijos emigrados por falta de oportunidades laborales.
“Ya le he dicho que tiene que llevar una corona de oro en la cabeza”
En medio de las celebraciones, los abrazos en la terminal aérea devolvieron esperanza y recordaron que ningún kilómetro puede romper el vínculo entre una madre y sus hijos.