El caso de Braulio Vázquez, quien falleció recientemente, ha puesto bajo la lupa la gestión de la previsional. Según un informe preliminar de auditoría entregado a la Superintendencia de Salud, se confirmó que el deceso del hombre fue provocado por la incidencia directa de la falta de equipamiento médico e insumos. Las autoridades del IPS disponen ahora de un plazo de cinco días para presentar su descargo ante estos hallazgos.
Regresamos con el equipo periodístico de NPY a recolectar más testimonios de los pacientes en los pasillos que evidencian en primera instancia un desabastecimiento de medicamentos básicos. Una mujer de 76 años, que viaja desde Villeta, relató que no puede acceder a fármacos neurológicos ni analgésicos para el dolor, recibiendo como única respuesta por parte del personal que “no saben cuándo habrá” existencias. A esta problemática se suman las excesivas esperas, con pacientes que llegan a las 4:00 AM para intentar ser atendidos tras muchas horas de incertidumbre.
Aunque algunos asegurados logran acceder a servicios de terapia intensiva, los propios pacientes señalan que esto depende muchas veces de una cuestión fortuita y no es la realidad de la mayoría, quienes incluso llegan a morir por falta de máquinas en funcionamiento. Esta desigualdad, sumada a la falta de medicamentos para pacientes oncológicos que motivó manifestaciones recientes, obliga a muchos a costear sus propios insumos. Para quienes ya no tienen dinero para recurrir al sector privado, la única opción es “aguantar” la enfermedad ante la falta de respuestas del sistema.