La autopsia realizada al director de la Penitenciaria Nacional De Tacumbú, Luis Esquivel, determinó que su muerte fue causada por un disparo autoinfligido en la cabeza, descartando hasta el momento la participación de terceros.
El Dr. Pablo Lemir, médico forense a cargo del procedimiento, señaló que la trayectoria de la bala fue de derecha a izquierda y levemente de arriba hacia abajo, con el arma apoyada directamente contra la piel.
El análisis confirmó la ausencia de otras lesiones defensivas u ofensivas en el cuerpo. La fiscal Raquel Andrea Vera indicó que la posición del cuerpo y la escena del hecho no presentaban alteraciones, reforzando la hipótesis de suicidio.
El arma utilizada pertenecía al propio Esquivel y era de uso habitual del exdirector. Una mujer presente en la vivienda relató haber escuchado el disparo mientras estaba en el baño.
La fiscalía mantiene la investigación abierta para determinar las motivaciones que llevaron al hecho. No se registraron indicios de amenazas previas ni de depresión grave, según entrevistas preliminares con familiares.
Se realizarán peritajes a dispositivos electrónicos y se investigará el entorno laboral de Esquivel. Las autoridades solicitaron respeto a la privacidad de la familia mientras se llevan a cabo las diligencias.