Asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) denunciaron demoras de hasta varios meses para acceder a estudios médicos, con turnos que llegan hasta enero del 2027. Liz Cáceres relató que recibió una cita para una ecografía renal fijada para el martes 5 de enero de 2027 y afirmó: “creí que leí mal”.
La asegurada señaló que la situación también afecta a pacientes oncológicos, quienes esperan turnos para mamografías y ecografías mamarias. Según explicó, los servicios tercerizados y el Hospital Central presentan una alta demanda, y conseguir un turno requiere “estar a las 5 de la mañana frente al centro de imágenes”.
Cáceres denunció además que convenios para estudios de alta complejidad como centellografía y PET-CT (Tomografía por Emisión de Positrones - PET y la Tomografía Computarizada - TC) vencieron el 20 de mayo. Indicó que las empresas privadas dejaron de realizar estos procedimientos debido a deudas pendientes de la previsional.
Detalló que una centellografía cuesta cerca de Gs. 1.000.000 y un estudio de PET-CT entre Gs. 11 y 12 millones, montos difíciles de cubrir para los pacientes. La denunciante también alertó sobre la falta de medicamentos oncológicos en la farmacia del IPS, incluyendo tratamientos de elevado costo.
“Si te querés operar, compra”
Entre los fármacos mencionó Bronismapor, Abiraterona, Leuprorelina, Ácido zoledrónico, Letrozol, Calcio, Tramadol y Morfina. Afirmó que el Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) también se encuentra desabastecido y en estado crítico. “Lo único que le queda a esa gente es esperar”, señaló la mujer.
Sobre la situación institucional, señaló que el director Dr. Isaías Fretes, reconoció que el IPS atraviesa dificultades financieras. “Él solo no puede hacer magia… no hay plata”, expresó Cáceres al referirse a la falta de recursos para responder a la demanda.
“No entiendo cuando veo en todas las noticias sobre el hospital virtual ¿cuánta plata van a invertir en esa porquería?, para qué querés un hospital virtual siendo que no hay medicamentos”, expresó entre lágrimas Liz.
Mientras se plantea una posible declaración de emergencia, pacientes continúan reclamando respuestas para acceder a estudios, medicamentos y tratamientos esenciales.