El arquero paraguayo Orlando Gill atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera tras destacarse en la Copa del Mundo 2026, aunque detrás de su presente deportivo existe una historia marcada por el sacrificio familiar.
Durante la pandemia, debió vender una camiseta de las selecciones formativas de la Albirroja para obtener recursos con los que afrontar el tratamiento médico de su esposa y su hijo que nació prematuro.
Pedro Suárez, amigo del futbolista, compró la prenda por Gs. 200.000 con el objetivo de brindarle apoyo económico. Según los testimonios, Gill también sufrió la falta de respaldo de su club y, en varias ocasiones, tuvo que vender pertenencias para sostener a su familia.
“Siempre le tuvimos fe, hicimos todo lo que pudimos para poder ayudarle”, expresó Sánchez.
Pese a las dificultades, continuó colaborando en causas solidarias mediante la donación de camisetas, guantes y otras indumentarias deportivas. Actualmente, el guardameta se encuentra concentrado con el plantel mundialista en Estados Unidos y ya expresó su deseo de recuperar aquella camiseta cuando regrese al país.
“Yo se lo doy de vuelta (la camiseta) sin nada yo le dije eso... yo solamente le quise ayudar”, afirmó Pedro, al referirse sobre en que contexto le compró la indumentaria.
Suárez confirmó que le devolverá la prenda sin recibir dinero a cambio y le envió un mensaje de aliento antes del partido frente a Francia. La historia del arquero refleja el esfuerzo y la perseverancia que marcaron su camino hasta convertirse en una de las figuras de la selección paraguaya.
“Le dije ‘vos no te preocupes por la remera, yo te voy a guardar’ pero ustedes tienen que ganarle a Francia”, finalizó el hombre.