Una mujer identificada como Mónica, vendedora ambulante y madre de dos hijos, denunció haber sido víctima de un violento ataque ocurrido en abril de 2025 en su vivienda de Luque, donde, según su relato, dos hombres irrumpieron en el lugar durante la madrugada uno de ellos fue identificado como Edgar Figueredo.
De acuerdo con la denuncia, uno de los sospechosos apuntó con un arma de fuego a su hija de 6 años, mientras el otro intentó abusar sexualmente de ella. “Ella hasta hoy en día ella no quiere más dormir en mi casa... me dice ‘Mamá yo tengo miedo que ellos no vuelvan’”, señaló la mujer.
La víctima sostuvo que, tras llamar al sistema 911, agentes de la Policía Nacional le recomendaron presentar la denuncia al día siguiente, pese a que presentaba lesiones visibles.
Su abogado, Damián Arévalo, afirmó que posteriormente fue incorporada a un programa de protección a víctimas, del que aseguró no recibió asistencia económica ni psicológica. Según la defensa, el principal sospechoso permaneció prófugo hasta presentarse ante la Justicia el 25 de junio.
“Ese programa de protección a víctima prácticamente la asignó en un una especie de arresto domiciliario donde ella no recibía ningún tipo de asistencia ni económica ni de contención ni psicológica”, explicó Arévalo.
En la causa, la fiscal Cecilia Núñez solicitó el sobreseimiento provisional del imputado, quien fue beneficiado con medidas alternativas tras una audiencia presidida por la jueza Jennifer Insfrán. La denunciante manifestó temor por su seguridad y afirmó que dejó de trabajar debido al miedo a represalias.
Asimismo, mencionó presuntas irregularidades en la investigación, mientras que su abogado solicitó la revisión de las actuaciones judiciales y medidas que garanticen la protección de la víctima y sus hijos. “A la fiscal se le ofreció Gs. 250 millones... no te puedo confirmar pero entonces es donde yo le empiezo a alarmar a mi abogado”, explicó la víctima.
Además, denunció la existencia de fotografías en internet donde se ve a la fiscal Cecilia Núñez compartiendo en lo que parece ser un entorno cercano con el abogado Roberto Bernal, quien defiende al supuesto agresor.