El incidente ocurrió en un local gastronómico donde la madre del mandatario se encontraba almorzando cuando se atragantó con un langostino que obstruía sus vías respiratorias. Al notar que la mujer no podía respirar y tras un intento fallido de toser, Marta Aguayo reaccionó con rapidez aplicando la maniobra de Heimlich. Gracias a su intervención, Ana María Palacios logró expulsar el alimento y recuperar la respiración normal, evitando lo que pudo haber sido una tragedia.
Marta tiene 35 años y es madre soltera de dos pequeñas, no es una trabajadora improvisada; es voluntaria de la Cruz Roja y técnica paramédica. Su decisión de formarse en primeros auxilios nació de una experiencia personal difícil, cuando su hija mayor sufrió convulsiones y ella sintió la necesidad de estar preparada para salvar vidas. A pesar de haber cursado cuatro años de Criminalística, no pudo terminar su tesis por falta de recursos económicos, lo que la llevó a trabajar incansablemente para sustentar a su familia.
Comentó que el presidente Santiago Peña se comunicó con ella vía WhatsApp para expresarle su gratitud y manifestar su deseo de conocerla personalmente. Actualmente, Marta espera que esta visibilidad le permita cumplir su sueño de profesionalizarse en enfermería y, sobre todo, conseguir ayuda para su padre, quien requiere urgentemente una cirugía de corazón abierto y cinco stents debido a problemas cardíacos severos. Y ante su valiente acción, ya ha recibido ofertas de becas universitarias completas para continuar sus estudios.