La situación de Don Eugenio Ibarra, residente del barrio San Isidro en Encarnación, dio un giro positivo luego de que se hiciera pública la extrema pobreza en la que subsistían. El hombre, quien lleva más de un mes postrado en cama sin poder movilizarse, convive únicamente con su hijo de 21 años, quien también padece una discapacidad. Tras la difusión de su caso el pasado miércoles, la solidaridad ciudadana se manifestó de inmediato con donaciones de alimentos, dinero en efectivo, e incluso la limpieza integral de su patio por parte de vecinos voluntarios.
Además del apoyo civil, diversas instituciones públicas han comenzado a intervenir para ofrecer soluciones estructurales y sostenibles. La municipalidad de Cambyretá envió maquinaria para reparar los caminos intransitables que rodeaban la vivienda, mientras que el Ministerio de Desarrollo Social, a través del programa Tekoporã, inició las gestiones para que tanto Don Eugenio como su hijo sean incluidos en el sistema de ayuda económica estatal. Asimismo, personal de salud de la Unidad de Salud Familiar (USF) local ya se encuentra brindando atención médica y tareas de higiene directamente en el hogar.
A pesar de estos avances, la vivienda aún presenta condiciones críticas, con pisos de tierra, paredes con humedad y un sanitario que requiere una refacción completa. Maggie Grand, la vecina que movilizó la ayuda, destacó que la necesidad más urgente en este momento es una heladera para poder conservar los alimentos cárnicos y evitar que se descompongan, además de colchones nuevos para mejorar el descanso del señor. Los interesados en seguir colaborando con esta causa pueden comunicarse al número 0983 583189 para coordinar nuevas donaciones.