El costo de la habilitación vehicular ha generado indignación tras registrarse aumentos que duplican o triplican los montos habituales en los municipios. Desde la Organización Paraguaya de Cooperación Intermunicipal (OPACI), su director ejecutivo Nelson Peralta explicó los cambios normativos vigentes.
Peralta señaló que la situación responde a la aplicación de una nueva legislación de estandarización tributaria a nivel municipal. Recordó que la normativa anterior, basada en una ley de 1976, fijaba un 5% sobre el valor de aforo, aunque no se cumplía en la mayoría de las comunas.
El nuevo esquema establece un tributo único del 3% sobre el valor imponible del vehículo para los 264 municipios del país. Asimismo, se fijó un piso mínimo equivalente a un jornal diario, estimado en Gs. 111.502.
“En la reunión de intendentes y los diputados se acordó que sea 3% sobre el valor y que todos cumplan, por ello es que algunos dicen ‘yo pague el año pasado Gs. 70.000 por qué ahora voy a pagar Gs. 200.000', porque esa municipalidad no cumplía la ley”, explicó el director.
La reforma incluye sanciones directas a los intendentes que apliquen cobros inferiores, debiendo asumir la diferencia de su propio “bolsillo”. Peralta advirtió que la práctica anterior generaba una “competencia” entre municipios por captar contribuyentes mediante precios reducidos.
A los costos se suman tasas adicionales como distintivo, plástico, tasa ambiental y gastos administrativos municipales. Pese a la unificación, persiste el malestar ciudadano por el aumento de la carga y la percepción de escasa mejora en los servicios y la estructura vial en los distintos municipios.
“El impuesto propiamente es el mismo en Asunción, San Lorenzo y toda la república, ahora los gastos administrativos, tasas y demás contribuciones es ya de forma independiente, cada municipalidad va cobrando conforme a su saber y entender”, explicó el director ejecutivo.