Un enorme susto se llevó una familia de San Lorenzo cuando agentes de la Policía Antinarcóticos tumbaron su portón para hacer un allanamiento. Los agentes se habrían equivocado de domicilio.
Los afectados dijeron que después de prácticamente revolver la casa, se dieron cuenta del error y pidieron disculpas, pero sin identificarse.
Señalaron que fueron a la Comisaría a intentar denunciar el caso, pero ahí les derivaron a la Fiscalía y de ahí a otra sede, pero nadie les atendió.
«Estábamos tranquilos, escuchamos un ruidazo y nos asustamos. Nunca nos imaginamos un allanamiento en mi vivienda, más de Antinarcóticos. Vinieron con todo, a mi hermano le pusieron boca abajo como si fuera un delincuente», relató la dueña de casa.