El presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, pidió la renuncia del presidente de la República, Santiago Peña, y advirtió que, de no concretarse, los diputados podrían activar el procedimiento de juicio político, en medio de la crisis de Ueno Bank y los cuestionamientos sobre el destino de fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) y del Ministerio de Economía.
“Así como le pusimos, le pedimos primero que renuncie o si no creo que los diputados van a activar el procedimiento del juicio político”, expresó Núñez durante una entrevista con radio Monumental 1080 AM.
El titular del Legislativo cuestionó la falta de información sobre el destino de los recursos públicos y privados relacionados con Ueno Bank y sostuvo que la situación afecta directamente a trabajadores y jubilados.
“Esa porción del pueblo paraguayo fue estafada, hay dinero público y privado que no sabemos dónde está, para no decir directamente que se robó, que se fue a empresas vinculadas. Hay nuevos ricos que no somos nosotros y la gente está sufriendo eso ahorita”, manifestó.
Asimismo, mencionó las dificultades que enfrentan trabajadores del servicio de limpieza y jubilados para percibir sus haberes, pese a que los depósitos ya fueron realizados.
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Núñez también expresó su decepción con la gestión de Peña y destacó que el mandatario conoce el funcionamiento del sistema financiero por su trayectoria en el Banco Central del Paraguay (BCP) y el Ministerio de Economía.
“Nos ha decepcionado todo lo que ha sucedido”, afirmó. Además, cuestionó lo que calificó como una “codicia ilimitada desmedida” y señaló que la preparación profesional del presidente “cae en un saco roto”.
Por otra parte, instó a los diputados a votar con independencia ante un eventual juicio político y pidió que no se dejen influenciar por presiones u ofrecimientos del Poder Ejecutivo. “Acá también los diputados cada uno tiene que votar a conciencia y no coaccionado por el Ejecutivo”, sostuvo.
Finalmente, advirtió sobre la pérdida de confianza ciudadana en las instituciones, incluso en organismos técnicos como el Banco Central del Paraguay. “La gente ahora desconfía hasta del comunicado del Banco Central del Paraguay, que antes era palabra santa”, concluyó.