En una sesión marcada por fuertes cuestionamientos políticos, la Cámara de Senadores aprobó el pedido de permiso del legislador colorado Erico Galeano, recientemente condenado a 13 años de prisión por vínculos con el narcotráfico en el marco del operativo “A Ultranza”.
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La decisión fue adoptada mediante una interpretación del reglamento interno del Senado, que permitió al parlamentario apartarse temporalmente del cargo sin perder su investidura. Según se argumentó, la medida presuntamente busca evitar que Galeano sea recluido en un centro penitenciario mientras la sentencia no quede firme y ejecutoriada.
Si bien la Constitución Nacional contempla permisos para legisladores únicamente en casos como el desempeño de funciones diplomáticas o ministeriales, la mayoría oficialista apeló a una disposición reglamentaria para habilitar la solicitud. Con esta resolución, Galeano mantiene su condición de senador, aunque sin percibir dieta, mientras se desarrolla el proceso judicial.
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Tras la aprobación del permiso, el Senado tomó juramento a Guadalupe Aveiro, quien asumió la banca vacante. No es la primera vez que la dirigente ocupa un escaño en la Cámara Alta como consecuencia del caso “A Ultranza”.
En 2022 ya había ingresado al Congreso para reemplazar a Juan Carlos Osorio luego de su renuncia. Con la incorporación de Aveiro, la bancada de Honor Colorado incrementa su número de integrantes, pasando de 14 a 15 senadores.
Pese a la sentencia dictada por el tribunal que confirmó los vínculos del legislador con el narcotráfico, ningún sector planteó formalmente la pérdida de investidura. Desde la oposición se argumentó que dicha iniciativa carecería de viabilidad política, debido a que el bloque cartista y sus aliados cuentan con la mayoría necesaria para bloquear cualquier intento de expulsión.
La bancada de Honor Colorado respaldó abiertamente el pedido de Galeano. El senador Juan Carlos “Nano” Galaverna fue uno de los primeros en defender la medida, señalando que otorgar el permiso era “lo mínimo” que correspondía hacer.