Alejandro Morel, de 20 años de edad, se entregó a las autoridades para colaborar con la investigación del accidente ocurrido el pasado domingo de madrugada en el barrio Costa Sosa, donde falleció el señor Juan Cancio Riquelme (84) frente a una bodega. A pesar de que sobre él pesaba una orden de detención, Morel afirmó que en ningún momento tuvo la intención de esconderse y que su objetivo es “cumplir con los procedimientos legales correspondientes”.
Según los reportes, Morel se encontraba saliendo de una fiesta patronal en las inmediaciones del club 18 de enero, zona de Maka’i, Luque, cuando ocurrió el trágico desenlace que involucró directamente a otro conductor, identificado como Pedro Mafrudis.
Negó enfáticamente haber participado en una carrera clandestina de autos, asegurando que su vehículo es de uso particular y no posee modificaciones técnicas para competir. Relató que, al acercarse a una lomada en la zona, redujo su marcha a una velocidad de 60 km/h aproximadamente, momento en el cual el vehículo de Mafrudis realizó una maniobra de adelantamiento, perdió el control y terminó atropellando a la víctima. El conductor insistió en que siempre se mantuvo en su carril y que, de haber circulado a una velocidad excesiva, él también habría impactado contra la estructura de la lomada.
Además, describió los momentos de tensión posteriores al impacto, señalando que al detenerse para intentar brindar auxilio, fue atacado por una multitud enfurecida en el sitio. Según su testimonio, tanto él como el amigo que lo acompañaba en el asiento trasero fueron linchados por las personas presentes, quienes además le sustrajeron y destruyeron su teléfono celular durante la agresión. El implicado recalca que su intención inicial era ayudar y que la violencia que sufrió no ha sido debidamente difundida en las imágenes de circuito cerrado que circulan en redes sociales.