El operativo que culminó con la detención de Duarte fue el resultado de una exitosa cooperación policial internacional entre las autoridades de Argentina y Paraguay. La captura se concretó a raíz de una notificación roja publicada por la Policía Federal Argentina, debido a su implicación en el transporte y traslado de drogas entre ambos países. Según detalló el comisario Juan Fretes, jefe de relaciones públicas de Interpol, el sospechoso se encontraba refugiado en Paraguay realizando labores informales para evitar el uso de documentación oficial que permitiera su localización.
Las investigaciones señalan que, entre los años 2017 y 2019, Duarte formaba parte de una red que traficaba drogas desde Paraguay hasta Santa Fe. Un punto crítico resaltado por las autoridades es que el detenido contaba con la protección de un esquema de corrupción dentro de la policía de la provincia de Santa Fe, lo que en su momento provocó la intervención de dicha fuerza de seguridad en Argentina. Este respaldo institucional habría facilitado el movimiento de sustancias ilícitas a través de las fronteras nacionales durante el periodo mencionado.
Al momento del procedimiento, Duarte se encontraba en compañía de sus dos hijos menores, quienes quedaron bajo la guarda de su madre tras la intervención de organismos paraguayos de protección a la niñez. Actualmente, el ciudadano argentino ya se encuentra a disposición de la justicia para enfrentar los cargos por tráfico internacional de drogas, luego de que se judicializara la orden de detención solicitada por su país de origen.