Desde las 23:00 horas de la noche de este domingo, la Policía Nacional mantiene rodeada la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero tras una alerta urgente emitida por funcionarios del penal. El protocolo de seguridad se activó luego de que un guardia de seguridad notara movimientos inusuales y constatara que los barrotes de los pabellones 1 y 2, donde se encuentran recluidos miembros y “bautizados” del Primer Comando de la Capital (PCC), habían sido cortados.
Durante la inspección inicial, se hallaron sábanas atadas en forma de soga preparadas para trepar el muro perimetral, el cual tiene una altura aproximada de entre 6 y 7 metros. El Comisario General Osval Lesme, director de la Policía Nacional local, destacó la eficiencia del personal de turno al detectar estas evidencias a tiempo, señalando que los internos pretendían aprovechar el fin de semana para concretar una fuga masiva.
A partir de las 06:00 de la mañana de hoy, una fuerte dotación policial ingresó a los sectores afectados para realizar un operativo de requisa minuciosa que continúa en desarrollo.
Además de asegurar el perímetro, las autoridades manifestaron su preocupación permanente por el faltante de armas cortas que fueron denunciadas como robadas del recinto anteriormente, ya que aún no se ha determinado si permanecen ocultas entre la población penal o si fueron sacadas de la institución.