Agentes del Departamento de Investigación de Homicidios llevaron a cabo una serie de allanamientos en el departamento de San Pedro, donde capturaron a Abraham Urunaga, un hombre con antecedentes penales que tenía en su poder prendas de vestir similares a las utilizadas durante el ataque. En el mismo despliegue, se detuvo a un segundo sospechoso con orden de captura previa por abuso sexual, mientras que la policía continúa la búsqueda de Amado Urunaga, hermano del primer detenido y conocido por delitos de robo agravado. Durante los procedimientos se incautaron armas de fuego, dinero en efectivo y recibos de transacciones monetarias que resultan clave para el avance de la causa.
El brutal crimen ocurrió en una quinta de Capiatá, donde la víctima se encontraba junto a otro extranjero y una mujer paraguaya cuando fueron interceptados por dos sujetos en la madrugada del lunes 12 de enero. Según los datos de la investigación, Assad Ahmed fue tomado como rehén, torturado y asesinado con más de 20 puñaladas. Tras cometer el asesinato, los atacantes huyeron en la camioneta de la víctima con dinero y objetos de valor, abandonando el vehículo kilómetros después en la ruta PY02, donde fueron rescatados por un automóvil Toyota Corolla para trasladarse directamente hacia la zona de Liberación.
Actualmente, las autoridades señalan que la hipótesis del robo con fines de asalto “se va desvaneciendo” para dar paso a la de un posible sicariato. Esta nueva línea investigativa se fortalece tras el análisis de documentos que evidencian transferencias y giros en dólares, realizados días antes y después del hecho, que rondarían los 3.000 dólares. Además, resulta sospechoso para los investigadores que los atacantes se trasladaran desde una zona tan distante como San Pedro solo para cometer el robo de una suma que inicialmente se denunció como 7 millones de guaraníes, de los cuales gran parte fue hallada abandonada dentro del vehículo de la víctima.