La intervención, que comenzó durante la noche y finalizó aproximadamente a la 01:20 de la madrugada, se extendió por casi cuatro horas, continuando con los procedimientos de rigor durante el amanecer.
Más de 120 agentes penitenciarios, junto con personal especializado, y la unidad canina K9 participaron del operativo, coordinado por el Viceministerio de Política Criminal, la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios y la Unidad de Inteligencia Penitenciaria.
Durante la inspección de las celdas, los agentes penitenciarios lograron detectar y retirar teléfonos celulares, cables eléctricos, bebidas alcohólicas y diversos objetos punzantes. Como consecuencia directa del hallazgo de estos elementos prohibidos, tres personas privadas de libertad fueron aisladas y trasladadas al pabellón de máxima seguridad del recinto para evitar incidentes mayores.