El IPS obligó a jubilados a presentarse en sus distintas dependencias para que le comprueben que siguen vivos y de esta manera seguir pagándoles sus haberes de décadas de aporte.
Largas filas de personas de edad se registraron este lunes en varias sedes del IPS para con su cédula demostrar que siguen vivos y que la Previsional les debe seguir pagando los haberes de toda una vida.
Una señora de 92 años, en lágrimas por semejante humillación, lamentó que a esa altura de su vida la Previsional la siga maltratando.
“Tengo 92 años y tengo que hacer estas cosas. Quiero morirme”, dijo con suma impotencia.
La mayoría de los jubilados presentes y parados en largas filas utilizaron los adjetivos “vergonzoso” y “humillante” para referirse a esta disposición.
Tras lo sucedido este lunes, IPS resolvió finalmente posponer por 60 días este “control de superviviencia” y se critica que no contemplen una alternativa que no choque con la dignidad de los jubilados.