El presidente Santiago Peña anunció un reajuste del 5% del salario mínimo legal, elevando el incremento a unos Gs. 144.952, por encima del 2,4% de inflación acumulada reportada por el Banco Central del Paraguay. La medida reemplaza el ajuste técnico de aproximadamente Gs. 69.000 y permitirá que el salario mínimo supere los Gs. 3.000.000 desde el 1 de julio.
Peña defendió el reajuste como una decisión “equilibrada y prudente”, orientada a fortalecer el consumo, promover la formalización laboral y preservar el empleo. Sin embargo, las centrales obreras consideran insuficiente el aumento y sostienen que se requiere un reajuste cercano al 20% para recuperar el poder adquisitivo perdido.
Los gremios sindicales ya anticiparon movilizaciones y no descartan una huelga en reclamo de una mejora mayor. Por su parte, representantes del sector empresarial cuestionaron el incremento por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y advirtieron sobre posibles efectos en los costos laborales.
Los empresarios también alertaron que la medida podría derivar en despidos y generar presiones inflacionarias sobre productos básicos. Ante este escenario, el Gobierno anunció que la Comisión Nacional de la Competencia (CONACOM) y la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (SEDECO) monitorearán el mercado para evitar abusos y especulación tras el reajuste salarial.