La víctima fatal fue identificada como Ramón Ayala, de 46 años, quien fue hallado sin signos de vida alrededor de las 6:55 de este lunes en un local de autopartes donde el propietario le permitía al hombre pernoctar dentro de un vehículo en desarme, dado que el mismo no tenía domicilio fijo tras separarse de su esposa.
Según el reporte preliminar, la víctima presentaba una lesión severa en la cabeza, provocada presuntamente por una piedra que le habrían arrojado para “rematarlo” tras una posible discusión. Personal de criminalística recolectó las piedras del sitio.
Ramón Ayala, quien se había desempeñado como repartidor de quesos y no poseía antecedentes penales, había comentado a su familia hace apenas dos días que planeaba mudarse al interior del país para trabajar. Sin embargo, la noche del crimen fue visto ingiriendo bebidas alcohólicas con sujetos que, según el relato de su hijastra, serían personas adictas de la zona. La policía acudió al lugar tras el aviso del padre del dueño del taller, encontrando el cadáver en el sector que Ayala utilizaba como refugio nocturno.
Los investigadores analizarán las imágenes de una cámara de seguridad de un vecino, la cual habría captado el momento exacto en que los sospechosos ingresaron al predio. Aunque el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para descartar otras heridas, las autoridades manejan dos hipótesis principales: una riña bajo los efectos del alcohol o un homicidio con fines de robo, ya que no se encontró la billetera de la víctima en la escena. Se espera que las imágenes del circuito cerrado permitan identificar pronto a los responsables.