El fatal accidente ocurrió aproximadamente a las 13:30 horas, involucrando a un automóvil Toyota Vitz ocupado por tres integrantes de una familia oriunda de Pedro Juan Caballero. Según el informe del fiscal interviniente, Juan Daniel Benítez, el conductor realizó una maniobra brusca para evitar un bache, salió en el carril del sentido contrario, por donde justo pasaba un camión de gran porte, momento en que se produjo el impacto.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Guillermo Armando Britos (médico) y su madre, María Luz Cristaldo, mientras que el hermano del doctor, Daniel Britos Cristaldo, permanece internado en el hospital de Santa Rosa del Aguaray con pronóstico favorable.
Los cuerpos de las víctimas quedaron atrapados en el habitáculo del rodado totalmente destruido y tuvieron que ser rescatados tras una ardua labor de los bomberos voluntarios de Santa Rosa de Lima y General Resquín.
La zona del accidente, específicamente en el tramo de la Ruta PY 08 “Blas Garay”, es “intransitable” debido a la proliferación de baches que en realidad ya son pozos de gran profundidad. Se estima que hay unos 150 kilómetros de ruta que presentan un deterioro extremo y representan un riesgo constante para la ciudadanía, comentó Carlos Aquino, corresponsal de la zona.
A pesar de los constantes reclamos el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) no ha ejecutado soluciones inmediatas, limitándose a señalar que el recapado general se encuentra en proceso de licitación. Resulta alarmante que, según denuncias locales, las autoridades solo proceden a realizar bacheos de emergencia después de que ocurren accidentes graves, como ocurrió recientemente en la zona de Guayaybí, donde se taparon pozos solo tras un choque de vehículos de gran porte. Mientras tanto, la desidia estatal continúa sumando nombres a la lista de fallecidos en las rutas del país.