Se trata de una joven de Providence, ciudad principal del estado de Rhode Island, Estados Unidos. Llegó a un sanatorio por fatiga, debilidad, falta de aliento y porque se estaba poniendo azul, literalmente.
Atribuyeron esta condición a un agente anestésico que la mujer usaba para aliviar las terminaciones nerviosas de la piel. «Informó haber usado grandes cantidades de benzocaína tópica la noche anterior por un dolor de muelas», dijeron los médicos.
Diagnosticaron a la mujer con una «metahemoglobinemia adquirida», el cual es una una reacción causada por ciertos medicamentos que impiden que la sangre lleve oxígeno al tejido. La sangre que es rica en oxígeno se la asocia con un color rojo brillante, aunque el color azul también tiene ese oxígeno aunque «se une de forma egoísta» para no liberar al tejido.
El medicamento para tratar esto es también de color azul brillante. El azul de metileno devuelve un electrón faltante a la molécula de hemoglobina que restaura los niveles de oxígeno y ayuda a liberar oxígeno nuevamente en el tejido, informaron los doctores a CNN. Una noche en el nosocomio más ese medicamento, sirvieron para curar a la paciente.
Las personas con ese cuadro de sangre mutada en un 50 % pueden entrar en coma o desarrollar complicaciones cardíacas y cerebrales debido a la falta de sangre al tejido. Cualquier cantidad superior al 60 %, puede causar la muerte, aclararon.