El hecho ocurrió durante la madrugada del martes en una planta industrial de Coronel Bogado, donde un grupo criminal arribó en vehículos portando fusiles de grueso calibre (5.56 y 7.62), pasamontañas y chalecos antibala. Según los registros de las cámaras de seguridad, los asaltantes redujeron violentamente a dos guardias de seguridad y acribillaron a un perro guardián que se encontraba en el sitio. Posteriormente, los delincuentes utilizaron explosivos para volar las oficinas administrativas de la firma con el objetivo de hallar una caja fuerte, dejando el edificio prácticamente destruido.
La Policía Nacional, que se encontraba a unos 200 metros del lugar, intervino de forma inmediata, lo que forzó la huida de los delincuentes antes de que pudieran ingresar a la casa de los propietarios. Durante su escape, los criminales esparcieron clavos miguelitos sobre las rutas PY 01 y 08, lo que provocó daños en al menos seis vehículos que circulaban por la zona. Los investigadores presumen que los disparos intimidatorios realizados al aire tenían como fin amedrentar a cualquier persona que intentara acercarse desde la residencia familiar ubicada frente a la fábrica.
Tras el operativo, las autoridades localizaron dos de los automóviles utilizados, que contaban con denuncias por robo y en cuyo interior se halló dinamita en gel. Un tercer vehículo fue encontrado sumergido en aguas del río Paraná, en la zona de San Cosme y Damián, y se espera su extracción para determinar su vínculo con el caso. A pesar de los cuantiosos daños materiales y el terror generado en la comunidad, los propietarios confirmaron que no se sustrajo dinero en efectivo, ya que la empresa no manejaba valores de importancia en ese local.