Familiares de pacientes internados en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Instituto de Previsión Social (IPS) denuncian una crisis por la falta de energía eléctrica en el albergue número dos. Desde el pasado lunes, el sitio permanece sin luz, acumulando cuatro días en condiciones consideradas inhumanas.
La situación ha generado pérdidas económicas por la descomposición de alimentos almacenados en refrigeradores inutilizados. Además, los afectados no pueden cargar sus teléfonos celulares, fundamentales para recibir avisos médicos.
El ambiente se torna aún más crítico por el calor, la presencia de mosquitos y cucarachas, y la falta de ventilación. Las recientes lluvias evidenciaron el deterioro estructural, con filtraciones de agua y cielorrasos dañados.
“Cuatro días sin luz, sin ventilador, sin nada. Son varios productos que se descompuso que teníamos en el refrigerador y para paliar el día a día nos colaboramos todos”, expresó uno de los afectados.
También se reportan cables sueltos y expuestos, lo que incrementa el riesgo para quienes permanecen en el lugar. Pese a que técnicos alegaron falta de repuestos, no se han concretado trabajos ni soluciones al problema eléctrico.
“Hay muchos mosquitos y también tenemos muchas cucarachas o sea tenemos el combo y realmente no la estamos pasando bien porque sí o sí tenemos que estar acá, venimos de lejos, no podemos salir porque si nos llaman de terapia tenemos que estar”, comenta una mujer indignada.
“Los que estamos aquí colaboramos hacemos una olla popular, comemos todos juntos y ahora se nos hizo difícil porque a partir de lunes, sin luz”, finalizó otra afectada.
Tras cuatro días sin respuestas efectivas, persiste la incertidumbre y el abandono hacia familias que exigen una intervención urgente.