Una serie de requisas realizadas en el Centro Regional de Prevenidos de Ciudad del Este y en el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú dejó al descubierto nuevas vulnerabilidades en el sistema penitenciario de Alto Paraná.
En Ciudad del Este, el operativo fue ejecutado tras disturbios registrados en el Pabellón B Alta, donde se encontraba recluido Juan Carlos Gaona, alias “Gordi”. Durante el procedimiento fueron incautados más de 30 estoques y armas corto-punzantes de fabricación casera, además de teléfonos celulares y cargadores.
La intervención contó con apoyo de agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y de la Policía Motorizada, mientras que el interno fue posteriormente trasladado a un sector de mayor seguridad.
“Se pusieron a requisar a 122 reclusos y se incauto varios objetos que hacen de forma artesanal y ya se encuentra a disposición del Ministerio Público”, comisario Francisco Rolón.
En paralelo, tres requisas efectuadas en la penitenciaría de Minga Guazú permitieron decomisar 10 teléfonos celulares y armas blancas elaboradas con partes de la infraestructura y mobiliario del establecimiento.
El director de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña, informó que los controles coinciden con medidas de refuerzo implementadas por el Ministerio de Justicia y recordó que cerca de 50 agentes penitenciarios fueron desvinculados por irregularidades desde enero de 2026.
“Contento con el resultado... por otro lado también nos indica que tenemls aún una debilidad en los controles de revisión de ingreso de personas y también de objetos”, manifestó el Dir. Rubén Peña.
“Por diferentes motivos hemos desvinculados desde enero a esta fecha alrededor de 50 agentes penitenciarios”, sentenció el director.
Las autoridades sostienen que los operativos continuarán de forma periódica ante la recurrente aparición de objetos prohibidos dentro de los centros penitenciarios.