En diversas áreas de la ciudad, los vecinos denuncian que la falta de mantenimiento en la infraestructura hidráulica generó enormes pérdidas de agua y causa que el líquido vital llegue con muy baja presión, algo que contrasta con los esfuerzos de la ESSAP para promover la racionalización del recurso.
«Si de verdad quieren que todos hagamos un uso justo del agua, que empiecen por reparar los caños rotos que están derrochando el líquido», critican los usuarios.
Por otro lado, la situación en el barrio Ypatĩ de Villa Elisa refleja un ejemplo claro de la desconexión entre las necesidades de la población y la respuesta de las autoridades. Los residentes de esta zona llevan semanas sin agua potable, tras la suspensión de las actividades de una empresa privada encargada del servicio.
A pesar de estar al día en los pagos, la ESSAP no tomó hasta ahora medidas para garantizar que estos vecinos cuenten con agua mientras se resuelven los inconvenientes con la firma privada. Los vecinos reclaman que, si bien se suspendió a la empresa privada, no se ha previsto una solución alternativa para asegurar el suministro del recurso a las familias afectadas.