En Altos se vive un aire de tristeza y dolor por la muerte de Ismael Domínguez, quien murió tras recibir una salvaje golpiza en un partido en Asunción.
Un gran número de personas, entre familiares, compañeros y profesores de escuela, y la ciudadanía alteña acompañaron el féretro del adolescente hasta su morada final.
La familia, la comunidad educativa y la sociedad piden que se haga justicia en nombre de una joven vida que fue abruptamente apagada.
El padre del menor, don Isidro Domínguez, había comentado que su hijo soñaba con ser futbolista, jugar en Cerro Porteño y en París Saint-Germain de Francia y también convertirse en un profesional de la ecología.
La Fiscalía ya identificó al principal sospechoso de haberle propinado una patada que le golpeó fatalmente la nuca, según los últimos reportes.